El pasado fin de semana se realizo un proceso electoral que sacude los cimientos de la estructura política tradicional. Cuatro papeletas, poca capacitación social, desinformación, desconfianzas en el proceso y un escenario en extremo desigual para las candidaturas independientes fueron los antecedentes para el histórico proceso. La televisión que a pesar de ser un espacio que hoy muestra pequeños destellos de humanidad, no dejo de lado su fiel papel de vitrina electoral de los rostros de los partidos políticos, tradicionales y no tradicionales. La radio no escapaba del bombardeo mediático, con canciones pegajosas y repetitivas, similares a las técnicas de Mugatu sobre Derek Zoolander para convertirlo en un asesino en el lejano año 2001 A pesar de que el escenario se veía muy desalentador, un tremendo número de personas de diferentes orientaciones, propósitos y realidades políticas alejadas de los partidos decidieron participar y ser parte del proceso. Algunos levantaron platafo...
Escritos cotidianos.