Un momento culmine de la historia de cine chileno es sin lugar a dudas, la escena de la pelicula Machica, donde el padre McEnroe posterior a la toma de control de la escuela Saint Patrick por parte de los militares, se come las ostias y apaga la luz de la capilla. La tensión se agudiza con una línea icónica que tiene tanto sentido en estos días: “dios ya no esta aquí”. A 50 años de la conmemoración del inicio de una etapa de terror y trauma único en la historia nacional hay señales que está entregando el aparato institucional que apuntan hacia la extensión de las heridas abiertas y cicatrices de nuestra sociedad. El punto culmine, pero lamentablemente no final de la escalada de declaraciones, intenciones y posturas la pone la diputada Gloria Naveillan, quien tilda la violencia sexual hacia las mujeres en la dictadura cívico-militar como “una leyenda urbana”. Su argumentación para esta aseveración tan radical no es un corpus investigativo y teórico revisionista que rompe con un ...
Escritos cotidianos.